22 de febrero de 2015

Músicos...

Músicos

Cuentan los Warao del delta del Orinoco, en Venezuela, que el mono tuvo un sueño, y en el sueño creaba un violín seke-seke (en la foto). Personaje creativo y muy activo, apenas se despertó se puso manos a la obra, replicando los pasos que había dado en el sueño, y así nació el instrumento. El tigre, individuo bruto y perezoso donde los hubiera, ajeno a todo esto, tirado en su choza pensó "Hey, mañana me voy a comer al mono". Así que le envió un mensaje a su víctima, avisándole de que se preparara para ser comido.
Al día siguiente, por la tarde, el tigre fue a casa del mono, y le dijo que iba a comerlo. El mono le pidió que antes de matarlo le dejase tocar un poco de música en el nuevo instrumento que había inventado. Así lo hizo. Y toda, toda la selva bailó, tigre incluido.
Tras horas de música y baile, el tigre le rogó que dejara de tocar, porque ya no podía más. "Hermoso instrumento, hermosa música. Y yo que creía que eras un bruto que no sabía nada, hermano mono" le dijo el tigre. "Sé de las cuerdas y los arcos, de los ritmos y de las notas", le dijo el mono. "Ya lo has visto. En fin, ya puedes comerme...".
"Ni soñarlo. ¡Eres un músico!" repuso el tigre.
Adaptación de una narración tomada de "Music of the Warao of Venezuela", de Dale Olsen.

[A legend of the Warao people from the Orinoco Delta in Venezuela says that the monkey had a dream, and in the dream he created a seke-seke violin (in the picture). A creative and very pro-active character, after waking up he got down to work, replicating the steps he had taken in the dream, and thus the instrument was born. The tiger, gross and lazy guy by definition, oblivious to all this, lying in his hut thought "Hey, tomorrow I'll eat the monkey". So he sent a message to his victim, alerting him to get ready to be eaten.
The next day, the tiger went to the monkey's house and told him he was going to eat him. The monkey asked him to kill him after he might play some music in the brand new instrument he had invented. So he did. And the entire jungle danced, including the tiger.
After hours of music and dance, the tiger begged the monkey to stop playing, because he was really tired. "A beautiful instrument, a beautiful music. And I thought you were just a beast and knew nothing about music, brother monkey" said the tiger. "I know the secrets of the strings and the bows, of the rhythms and the tunes", the monkey said. "You've already seen that. Anyway, now you can eat me...".
"No way. You're a musician!" replied the tiger.
Adapted from a story taken from "Music of the Warao of Venezuela", by Dale Olsen].

Link.

[Imagen: "Music of the Warao of Venezuela"].